divendres, maig 16, 2008

Entrevista a David Segarra en El Cinescopio

Video y Vanguardia. Entrevista a David Segarra Soler.

Desde hace algún tiempo ya he venido siguiendo el trabajo del periodista y documentalista David Segarra Soler, un joven valenciano que dejó su España natal para radicarse en Venezuela. Uno de los primeros artículos que escribí en este blog hablaba de 13, un documental de Segarra que narra, a través del testimonio de jóvenes de barrios populares, lo sucedido en Venezuela durante el golpe de Estado del 11 de Abril de 2002. 13 recibió mas de 10.000 visitantes en tan sólo los tres primeros días de su debut en la red. Agua ha pasado por debajo del puente desde el estreno de 13. De hecho Segarra ha realizado otros cuatro documentales.

Fueron unas promos de Avila TV las que me convencieron que debía hacerle una entrevista a este realizador. Dichas promos muestran que existe una vanguardia audiovisual en Venezuela, un movimiento que rompe con la estética y el esquema de la televisión tradicional.

Aquí les dejo la entrevista que le hice a David. Después de la entrevista conseguirán las promos de las que hago referencia.

El Cinescopio: Háblanos un poco sobre ti. ¿Quién es David Segarra? ¿Cuál es tu trayectoria?

David Segarra Soler: Mi trayectoria en el mundo del audiovisual es un poco azarosa y no sé si muy habitual. La primera cuestión es que yo no estudié cine o televisión en ninguna escuela ni universidad. Fue a través del trabajo de imagen y comunicación con los movimientos sociales como me introduje primero en la publicidad y diseño, más tarde en el periodismo escrito y finalmente en el documental. Así es como aprendí: con la práctica y siempre cerca de los conflictos sociales. Por supuesto realicé cuantos cursos y talleres pude en Valencia, en Cataluña y en Venezuela. Y, claro, sigo devorando todos los libros y videos que caen en mis manos. Pasión, dedicación y formación permanente creo que son las claves. Pienso que estamos en un aprendizaje continuo. Tenemos que aprender de los clásicos y tambien de los nuevos talentos.

EC: ¿Crees que el video es el futuro de la imagen?
DSS: No se si será el futuro, pero seguro que es el presente. La explosión de creadores y la competición global está alterando el desequilibrio tradicional que solo dio acceso al cine y la televisión a los países occidentales. Hoy la creación se populariza y se expande por todos los rincones y barrios del mundo. El juego está sumando jugadores.

EC: Viendo las promos que has hecho para Ávila TV me doy cuenta que hay una apuesta nueva a nivel creativo que rompe con los esquemas tradicionales del video y la TV. ¿Crees que es así? ¿Ha sido esta tu intención?

DSS: Trato, junto a mi equipo, de innovar y aprender con cada trabajo. Y pienso que Ávila TV es unos de los canales que ha acertado al apostar por un lenguaje dinámico, popular, juvenil y urbano. El canal está consiguiendo que los jóvenes de las zonas populares de Caracas se identifiquen por primera vez con alguien que es como ellos. Esperemos que lleguen a una difusión nacional, porque sinceramente aunan creatividad y comprensión de la realidad. Para mi ha sido una sorpresa encontrar una televisión que tiene una apuesta estética similar y que me ha dado la oportunidad de trabajar junto a ellos. Y me imagino que muchos otros han sentido lo mismo. Mi visión trata de aunar contenido, investigación, compromiso junto a belleza, creación e innovación.

EC: ¿Qué y quiénes representan la vanguardia del video en Venezuela?

DSS: Creo que en Ávila TV se está dando la mayor innovación estética y artística y está llena de chamos y chamas que son el futuro del cine y la televisión de este país. Así mismo, TeleSur está ofreciendo una plataforma muy importante a toda la creación latinoamericana. Y por último destacar las productoras independientes como Panafilms o Humana que realizan periodismo de investigación.

EC: Entiendo que tienes una cooperativa dedicada a la producción de material audiovisual. Cuéntame tu experiencia con esta manera de trabajar.

DSS: Realmente no trabajo en una cooperativa. En cada producción he conformado un equipo con personas de España, Colombia, México, Francia y Venezuela. Es ahora que junto a mi compañero Vicent Chanzá empezamos a consolidar un grupo de producción más estable y que será en un futuro una productora. Ahora estamos realizando una serie de reportajes para VTV donde vamos a tratar de romper ciertas reglas del juego preestablecidas, tanto en forma como en contenido.

EC: Tienes una gran cantidad de documentales en tu haber. ¿Se trata de un trabajo independiente o recibes financiamiento de algún organismo?

DSS: Mi primer documental fue realizado con una pequeñísima ayuda de Vive TV. El resto han sido proyectos presentados a Ávila TV, TeleSur y VTV. Pero hay que tener en cuenta que muchas veces han sido realizados al 100% con nuestros propios medios y después comprados por los canales.

EC: ¿Crees que es posible hacer video independiente en Venezuela. ¿Cómo?
DSS: La pregunta es: ¿que es video independiente? Está la empresa privada y está el Estado. Ambos son quienes tienen la capacidad financiera. La cuestión es si uno trabaja con criterios propios y trata de evitar las imposiciones. Eso es una lucha y siempre será así: la lucha por la independencia y la libertad. Ahora bien hay que tener en cuenta que en Venezuela, a pesar de muchos problemas, se dispone de una diversidad periodística y política mucho mayor que en Europa o Estados Unidos. Hay que saber que allá todos los grandes medios son de tendencia conservadora y por tanto las visiones progresistas no son apoyadas ni por las empresas ni por el Estado. En definitiva, la clave es establecer redes, no dejarse atrapar y tener claro el camino: siempre junto a la gente.

EC: Los temas de tus documentales implican un apoyo al proceso revolucionario que lleva a cabo el presidente Chávez. ¿Se trata de una mera coyuntura o es eso lo que siempre has querido hacer como creador?

DSS: Esta pregunta sirve tambien para explicar mi trayectoria. Yo soy de Valencia, una tierra con un pueblo y una cultura diferente al resto de España. Nuestra lengua y cultura propia es la valenciana y catalana. La cultura española nos fue impuesta como tambien lo fue en América. Allá siempre traté de estar cerca de la defensa de las raices propias y los movimientos populares. Por eso, cuando en 1998 el movimiento bolivariano gana las elecciones para mi fue un shock. Hay que recordar que en el 89 cayó el bloque soviético y se estableció como único poder global el bloque occidental. En 1994 se produjo el alzamiento zapatista y en el 98 irrumpen siumltáneamente Seattle y Chávez. Mientras en Estados Unidos y Europa los jóvenes claman que otro mundo es posible, en Venezuela ese mismo grito accede el poder. Desde ese momento me enamoro de este país y trato de seguir lo que pasa día a día como puedo. Cuando se produjo el Golpe sentí una enorme impotencia ya que en Europa nadie tenía el más mínimo interés. Pero recuerdo que cuando mi madre me llamó y me dijo que Chávez ha vuelto, sentí que era un milagro. En el 2003 vengo por primera vez atravesando Colombia. Desde ese año regresé en muchas ocasiones hasta que en el 2006, por una periodista holandesa, decidí radicarme en Caracas. Pienso que en Valencia mi trabajo era similar: periodismo crítico y arte social. Pero siento que mi compromiso está ahora junto al pueblo venezolano y América Latina. Sin embargo siempre es duro dejar atrás tus raices y tu familia. La vida en un barrio de Caracas tambien ha supuesto un cambio importante respecto al día a día en Valencia, una ciudad costera mediterránea.

EC: ¿Crees que en tus temas has dejado de lado la otra cara del espectro social, representada por la oposición al proceso revolucionario?

DSS: Sí, estoy de acuerdo. Mis documentales fueron en un inicio de difusión en Europa de la realidad censurada sobre el proceso bolivariano. Ya viviendo aquí han seguido una línea de confrontación con las estrategias golpistas o desestabilizadoras. Esa es mi visión del periodismo de investigación y el documental político: arriesgar en favor de mostrar la otra cara de la verdad y los aspectos ocultos de la sociedad. Ahora bien, creo que más que preocuparse por la oposición lo que hay que hacer es preocuparse por los verdaderos problemas de la gente: el drama de la violencia y la delincuencia, el racismo y la discriminación que sufren los negros y que se niega, la situación de abandono de tantas mujeres, los asesinatos de indígenas y campesinos, entre otros temas. Y por otro lado mostrar la belleza y la dignidad de los afrovenezolanos de Chuao, de los indígenas Barí o Yukpa, de las madres del Guarataro o de la cultura juvenil de La Vega. Hay mucho trabajo por hacer. Hay demasiadas casas, selvas y callejones llenos de gente extraordinaria con quienes aprender y compartir.

EC: ¿Crees que el género documental tiene un fin netamente social?
DSS: Social en el sentido de que habla sobre la sociedad. Pero no creo en determinismos, creo que cualquier enfoque puede ser interesante.

EC: ¿Cuál es tu impresión del cine que se está haciendo en Venezuela hoy en día?
DSS: Tengo que decir que trato de no perderme ningún estreno. Creo que hay una evidente mejora técnica y mayor financiamiento pero que todavía hay que madurar bastante. Creo que todos estamos en estado embrionario. Pienso que estamos en una fase de aprendizaje y de colaboración internacional, especialmente entre los países de América Latina para mejorar y para crear una imagen y una palabra propias. Creo, como decía el arquitecto catalán Gaudí que: "para ser original hay buscar en los origenes". América Latina merece un espacio propio en la cultura y la geopolítica mundial y eso solo se puede hacer respetando las raices propias. Y aprendiendo tambien las técnicas más modernas claro. Tratamos de caminar en un difícil equilibrio entre lo local y global, buscando la armonía entre forma y contenido, entre tradición y modernidad. Pero definitivamente el norte es el pasado y el sur el futuro.

EC: ¿Qué opinas del fenómeno de la piratería?
DSS: Inevitable. En América Latina se vende en las calles y en Europa se baja de internet. El encarecimiento de la cultura ha hecho que nazca la piratería. Gracias a la piratería yo pude conocer lo que pasaba en Venezuela y difundirlo allá. La piratería descarga mis documentales y los difunde. Y les doy las gracias. Creo que la solución es bajar los precios de los DVD originales y ofrecer buenos productos. Y pensar que la financiación no ha de venir de ahí. A mi me ha beneficiado mucho la piratería y a todos los que conozco tambien, incluyendo a documentalistas y músicos. Gracias a la piratería hemos podido ver las mejores películas. Pero la mejor respuesta es preguntar a nuestros lectores como acceden a la cultura audiovisual. En las calles están las respuestas.

EC: Tus documentales han sido traducidos a varios idiomas. ¿A qué crees se debe esto?
DSS: Hay que tener en cuenta que en Venezuela hay medios chavistas y antichavistas. Pero en Europa y Estados Unidos todos los medios son violentamente antichavistas y tergiversan todo lo que sucede acá. Por esta razón existe una enorme sed de información sobre lo que acontece. De la misma manera que se demostró que nos mintieron con las famosas armas de destrucción masiva en Irak, mucha gente fuera de Venezuela intuye que se le está tratando de engañar con respecto a Chávez. Por otro lado, no podemos olvidar que el monopolio de la información por parte de Occidente está llegando a su fin. CNN y BBC ya no son las únicas fuentes de información para la humanidad. Al Yazira, TeleSur, Russia Today, Press TV, CCTV o NDTV emiten a nivel planetario desde la perifería del mundo. Y cada vez son más. Los documentalistas deberíamos entender que todas estas nuevas televisiones son un mundo por descubrir. China, India, Rusia y el mundo árabe pueden emitir nuestros trabajos. El planeta se está volviendo más grande y diverso. La competición se está tornando verdaderamente global: el Sur y el Este están contraatacando.

EC: ¿Dónde se pueden conseguir tus documentales?
DSS: Se emiten por televisión, se proyectan en ocasiones y están para visionado on-line en internet. Algunos están en Emule e iremos subiéndolos como Torrents tambien. El objetivo es que quien quiera los pueda ver o descargar gratuitamente desde la red.

Por último dar las gracias al Cinescopio por esta oportunidad de conversar y tambien de reflexionar sobre uno mismo, sobre la comunicación y sobre el documental. Y sobre todo aprovechar para dar las gracias al pueblo venezolano por su lucha y por la enorme hospitalidad que me ha brindado tanto a nivel de trabajo como en mi vida cotidiana en la parroquia San Juan.

Pueden ver los documentales en:www.dailymotion.com/guarataro

Recomiendo que busquen en internet los documentales:
GITMO, Surplus y Sacrificio de la productora sueca ATMO
Control Room sobre Al Yazira
Camino a Guantánamo de Michael Winterbottom
RIZE de La Chapelle

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divendres, maig 09, 2008

Periodismo, racismo y violencia en Bolivia

Haz click en cualquier video para verlo
Puedes ver otros en radiomundial.com.ve
Pablo Siris, quien labora para ABN, debió socorrer a un indígena que estuvo a punto de morir a manos de cruceñistas radicales: "40 ó 50 jóvenes armados con cadenas de motocicleta, palos con clavos y tubos (...) golpeaban al unísono a un joven indígena tendido en el piso con la cabeza destrozada, la cara desfigurada, y sangre en toda la ropa y cuerpo. Gritaban '¡Mueran, raza maldita!', '¡Pa' que aprendan que nada tienen que hacer en Santa Cruz!' y otro me interrogaba: '¿pero no ves que son mierda?' Uno de ellos pretendía llevarlo (...) y presentarlo como un trofeo."

Yvke Mundial / ABN

Esta noticia fue originalmente publicada el lunes, pero fue temporalmente retirada debido a que el periodista Pablo Siris aún se encontraba en Bolivia y su vida podía correr riesgo. La hemos republicado, ampliándola con otras fotos del incidente y una entrevista realizada por el canal Telesur.

El pasado domingo, escenas de racismo y odio inusitado ocurrieron de parte de miembros de la Juventud Cruceñista en contra de simpatizantes de Evo Morales, quienes se enfrentaron en lugares como el sector Plan Tres Mil (zona populosa de la ciudad de Santa Cruz), unos luchando para realizar el referendo ilegal e inconstitucional, y otros luchando para evitarlo y mantener la unidad de Bolivia.

Pablo Siris, periodista uruguayo residente en Venezuela, enviado especial por parte de la Agencia Bolivariana de Noticias (ABN), debió dejar por unos momentos su papel de periodista y observador para actuar en socorro de un ser humano cuya vida peligraba. "Cuarenta o cincuenta jóvenes armados con cadenas de motocicleta, palos con clavos y tubos se dirigieron a la cancha ubicada detrás de (un) colegio. Al ir detrás de ellos, encuentro un espectáculo que no se me borrará jamás de la memoria: todo ese grupo golpeaba al unísono a un joven indígena colla que estaba tendido en el piso con la cabeza destrozada, la cara desfigurada, y sangre en toda la ropa y cuerpo. Empiezo a gritar que ya lo dejen quieto, que lo van a matar, y se interponen varios gritando '¡Mueran, raza maldita!', '¡pa' que aprendan que nada tienen que hacer en Santa Cruz!' y otro que me interrogaba: '¿Pero no ves que son mierda?' Uno de ellos lo levantó y pretendía llevarlo a donde estaba el grueso de los cruceñistas para presentarlo como un trofeo."

En una entrevista realizada por el canal Telesur y emitida este jueves, Siris informó que, cuando a Reynaldo se le dio atención médica y se le rasuró la cabeza, encontrándole seis o siete lesiones de un largo de cinco centímetros, terribles, muy profundas. Particularmente, una de las lesiones fue hecha con una cabilla puntiaguda, porque el hueco era de un centímetro de diámetro.

A continuación, el relato de Siris:

Santa Cruz, Reynaldo y las encrucijadas de la vida


Hay momentos en la vida de todos en que decidimos -bien o mal- casi sin pensar. Momentos en que nos jugamos hasta los calcetines por lo que consideramos más vital o más sagrado. Ayer (domingo) me tocó a mí confrontar con un nivel de barbarie que me niego a considerar humana. Y decidí sin pensar, abandonando mi tarea como periodista enviado por la Agencia Bolivariana de Noticias (ABN). Y sin duda que no deseo volver a estar en esa situación, pero lo volvería a hacer.

Pasadas las 4:00 de la tarde de una jornada de batallas campales que se dieron en el Plan 3000 -con decenas de escaramuzas entre miembros de la Unión Juvenil Cruceñista (ultra-derecha) y grupos de vecinos del Plan 3000 defensores de la unidad boliviana, y con varios enfrentamientos más entre ambos grupos y la policía- y cuando ya habían sido retiradas las “ánforas” (urnas electorales) del Colegio Paulina Trevent -epicentro de estos enfrentamientos- me encontraba haciendo tomas fotográficas de los militantes cruceñistas, eufóricos por haber logrado que al menos uno de los centros de votación hubiera permanecido abierto, aunque el número de votantes fuera escaso.

De repente corridas, y cuarenta o cincuenta jóvenes armados con cadenas de motocicleta, palos con clavos y tubos se dirigieron a la cancha ubicada detrás de ese colegio. Al ir detrás de ellos, encuentro un espectáculo que no se me borrará jamás de la memoria: todo ese grupo golpeaba al unísono con estos objetos a un joven indígena colla que estaba tendido en el piso con la cabeza destrozada, la cara desfigurada, y sangre en toda la ropa y cuerpo.

Empiezo a gritar que ya lo dejen quieto, que lo van a matar, y se interponen varios gritando “¡mueran, raza maldita!”, “¡pa' que aprendan que nada tienen que hacer en Santa Cruz!” y otro que me interrogaba “¿pero no ves que son mierda?”. Uno de ellos lo levantó y pretendía llevarlo a donde estaba el grueso de los cruceñistas para presentarlo como un trofeo.

Es ahí que me decidí a intervenir de manera más decidida, tomé al joven colla por debajo de los brazos y empecé a gritar que me lo llevaba, que no iba a permitir que lo mataran. Me exigieron que no tomara fotos y eso hice, pero tuvimos que atravesar a todo el resto de los cruceñistas que aún estaban apostados cerca del colegio que pretendían seguirlo golpeando.

Fui hacia donde estaba el resto de los periodistas gráficos y de medios audiovisuales seguro que las agresiones se detendrían, pero esto no fue así, las cámaras encendidas y los fotógrafos excitaron a los cruceñistas, que decían que queríamos hacer un show, mientras continuaban lanzando golpes.

Pedí a gritos al resto de los colegas que me apoyaran, que primero la vida de esta persona y luego las fotos, y algunos de ellos comprendieron la situación y nos rodearon para impedir que continuara la golpiza. Luego estos mismos colegas nos acompañaron caminando al Hospital Virgen Milagrosa, ubicado a unas cinco cuadras de distancia, donde Reynaldo -que así se llama el joven- perdió el conocimiento mientras era atendido.

Mientras hablaba con Juan José Espinoza, médico de este hospital dirigido por religiosas, sobre la barbarie de este ataque, él me refirió que en esa misma jornada a una persona le habían arrancado completamente el cuero cabelludo, y que Reynaldo era uno de los trece heridos graves que habían sido atendidos allí.

No pude, no puedo -y no quiero- entender lo vivido por Reynaldo. No acepto que se me diga que son cosas que suceden en el fragor de los enfrentamientos. No puedo aceptar el racismo y el fascismo como normales. No acepto que haya periodistas que prefieran una buena foto a salvar una vida humana. No puedo aceptar que los humanos seamos capaces de actos propios de las hienas.

Prefiero conservar la náusea que se me ha instalado desde ese momento, y simplemente no comprender lo vivido por Reynaldo.

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dilluns, abril 28, 2008

¿El apocalipsis del capitalismo?














Las teorías catastrofistas sobre la crisis financiera ganan adeptos

El País / RAMÓN MUÑOZ / CLAUDI PÉREZ 27/04/2008

Imagine un día en que los bancos no tuvieran liquidez, y, en vez de prestar dinero a sus clientes, fueran ellos -o, más exactamente, los contribuyentes- quienes les prestaran más de medio billón de euros. Imagine que grandes bancos de inversión de EE UU y Europa fueran rescatados de la quiebra por fondos de países en vías de desarrollo. Imagine que las viviendas perdieran una cuarta parte de su valor en dos años, y miles de familias no pudieran hacer frente a sus hipotecas, obligando a los Gobiernos a socorrer a los más apurados pagando la ampliación de los créditos hipotecarios. Imagine que los precios de los alimentos básicos se dispararan, se iniciara el racionamiento de arroz en EE UU y en Europa y el coste del petróleo se triplicara en cuatro años sin que apenas se detectaran revueltas sociales, ni la Bolsa, aunque a la baja, sufriera crash alguno. En realidad no hace falta tener mucha imaginación: todo eso ya ha sucedido.

La pregunta que ahora se hacen casi todos los expertos -con la única excepción, tal vez, de los que están a sueldo de los gobiernos- es si estamos ante una crisis más, dentro de los grandes ciclos económicos que alternan la bonanza con la depresión, o se trata de algo más.

¿Es el fin del capitalismo tal y como lo conocemos? Esa pregunta no es nueva. Ni mucho menos. Se ha utilizado en decenas de publicaciones para explicar fenómenos tan dispares como la incorporación de la mujer al mundo laboral, el imparable ascenso de China e India, o la globalización. Pero ha vuelto a ser acuñada para tratar de explicar en una sola frase las turbulencias que sacuden los mercados internacionales desde hace casi un año.

Bajo ese mismo título, el diario The Independent publicaba el pasado 28 de marzo un artículo que resume la teoría que podría denominarse apocalíptica. "El mundo occidental se encuentra en una crisis económica de una magnitud similar a la del petróleo de 1973. Asistimos nada menos que al desmoronamiento del liberalismo, el modelo ideológico y económico dominante en los últimos 30 años", decía el rotativo.

Cuando los mercados son concebidos en términos de obtención de beneficios, no promueven -como dice la teoría clásica liberal- la eficiencia en los servicios, sino la concentración de la riqueza y la especulación. De esta forma, el valor económico real de los activos del planeta es ahora tres veces inferior a los instrumentos financieros (bonos, títulos, acciones, derivados, etcétera) emitidos tomando como referencia esos activos.

Incluso alguien que vive de la buena marcha del negocio financiero como el presidente del BBVA, Francisco González, alertó hace justo un año de esa inflación financiera y "del riesgo que supone el auge de los hedge funds y del capital riesgo".

Y, mientras, los asalariados se han enfrentado a 35 años de rebaja de su parte de la tarta. La edad de oro del asalariado, como proporción del PIB, fue entre la II Guerra Mundial y la crisis del petróleo, y no esta edad de la liberalización, en la que sólo el 1% de la población en el Reino Unido (ojo, no de Congo) controla más de un tercio de toda la riqueza del país, según el diario británico.

Esa corriente de pensamiento (o de pesimismo, según se mire) no hace sino sumar adeptos a medida que las turbulencias se prolongan. La afirmación de que estamos ante la peor crisis financiera desde la Gran Depresión de 1930 es compartida por gente nada sospechosa de extremista. El multimillonario Georges Soros, el ex presidente de la Reserva Federal Alan Greenspan, el ex director del FMI Rodrigo Rato o el economista Paul Krugman han comparado la actual crisis financiera con los acontecimientos posteriores al crash bursátil de 1929.

A ese pesimismo le dan carta de naturaleza publicaciones que pasan por ser biblias del capitalismo, como The Economist, Fortune, Business Week o Financial Times. Hay expertos que piensan que esta crisis puede desembocar en un apocalipsis si las autoridades monetarias no dan con la solución adecuada. No son precisamente pancarteros antisistema, sino analistas reconocidos o altos cargos de bancos de inversión con sueldos estratosféricos. Entre los más renombrados: Kenneth Rogoff, profesor de la Universidad de Harvard y ex economista jefe del FMI; David Rosenberg, estratega jefe de Merrill Lynch; Henry Kaufman, jefe de Solomon Brothers entre 1970 y 1980 y dueño ahora de una firma de inversión; Bernard Connolly, analista de AIG y ex jefe de análisis de la Comisión Europea, y Stephen Roach, jefe de operaciones en Asia de Morgan Stanley.

Aunque desde posturas muy diferentes, todos critican la falta de reacción de las autoridades monetarias para prever las consecuencias de una economía crecientemente especulativa apoyada en el apalancamiento, es decir, en instrumentos financieros (bonos, opciones, acciones, futuros, derivados, etcétera) cuyo valor es muy superior al valor real de los activos en que se basan.

La "exuberancia irracional de los mercados", una expresión de Greenspan que hizo fortuna, ha sido llevada al extremo en el caso de los bancos de inversión. Las cinco mayores firmas independientes -Goldman Sachs, Merrill Lynch, Morgan Stanley, Lehman y Bear Stearns- tenían un nivel de deuda en 2007 de 41 a 1, según cálculos de Fortune. En plata: por cada euro contante y sonante que captan se endeudan por 41.

Para entenderlo mejor, lo sucedido desde la última crisis de 2001 se parece al cuento de la lechera, la aldeana que, según caminaba hacia el mercado para vender su cántaro de leche, hacía planes sobre las ganancias crecientes que podía obtener y llegaba a la conclusión de que, trueque tras trueque, acabaría comprándose una granja. En un descuido, el cántaro cae y se rompe, y todos los sueños se van al garete. En la crisis financiera mundial, el cántaro son las hipotecas basura, y los planes de la lechera se llaman CDO, SIV y Conduits, los nombres imposibles de los paquetes de títulos basados en esas hipotecas -y en la firme creencia de que su valor crecería en el futuro-, que han contaminado a todo el sector financiero internacional cuando son un fenómeno genuinamente estadounidense.

Pero las hipotecas -denominadas subprime o directamente basura- habían sido otorgadas alegremente a gente de dudoso crédito que ahora no puede hacer frente a los pagos. Y el valor de los títulos, como los sueños de la aldeana, se ha venido abajo. No sólo el de las hipotecas subprime, sino el de todos los productos financieros relacionados con ellas. Ahora, los bancos no se fían de sí mismos porque aún no saben quién posee esos productos que sencillamente no pueden colocarse en el mercado: nadie sabe cómo valorar nada de lo relacionado con las subprime. El FMI ha hecho una estimación del agujero de las entidades financieras: un billón de dólares. Pero la banca apenas ha reconocido hasta ahora una cuarta parte de esas pérdidas.

Jan Loeys, de JPMorgan, cree que hablar de la peor crisis desde la Gran Depresión "es una exageración que refleja el calor del momento", pero admite que sus efectos perdurarán en los mercados "al menos una década".

Una de las causas apuntadas por Fortune para esa locura especulativa es la ambición de los ejecutivos de esas firmas de inversión, que de 2002 a 2006 triplicaron sus beneficios hasta los 30.000 millones de euros, y eran más rentables que la industria farmacéutica o la energética. A sus ejecutivos no les importaba el creciente riesgo que asumían las entidades, porque en ello les iba su sueldo. Las retribuciones de los empleados representaban el 60% de los ingresos de esas firmas, frente al 20% que suponen los salarios en la banca comercial.

"Uno de los agujeros por los que ha llegado la crisis es que no se ha controlado bien el riesgo, ha faltado juicio para tomar decisiones de inversión por un problema de incentivos perversos. Quienes contrataban las hipotecas basura en EE UU eran agentes que trabajaban a comisión, no les importaba si luego el cliente pagaba o no. Y los bancos se quitaban del balance esos créditos al venderlos en paquetes financieros. Al final nadie se interesaba por si el crédito era de buena o de mala calidad, porque todo se vendía. Pero eso va a cambiar", asegura Guillermo de la Dehesa, presidente de Centre for Economic Policy Research, con sede en Londres.

Henry Kaufman, que llegó a ser conocido como Doctor Fatalidad (Dr. Doom) porque predijo el alza de las tasas de inflación y los tipos de interés en la década de los ochenta, ha señalado que la actual crisis no tiene nada que ver con las anteriores. Las de 1998 (que provocaron graves problemas en varios países asiáticos, con fuertes devaluaciones de sus monedas) y 2001 (tras el pinchazo de la burbuja puntocom) tuvieron su origen en mercados emergentes. En cambio, la actual nace -y hasta ahora se mantiene- en Occidente: EE UU y Europa.

Kaufman ha responsabilizado de "la peor calamidad global desde la II Guerra Mundial" a la Reserva Federal (Fed), el banco central norteamericano, por permitir esa expansión financiera sin base real y no poner coto a las prácticas especulativas. Para este economista, no es suficiente con inyectar dinero al sistema, sino que hay que controlarlo férreamente, con la creación de una autoridad supervisora que regule y vigile a la banca.

Rogoff también critica a la Fed por su decisión de combatir la recesión reduciendo los tipos de interés, porque, a su juicio, esa medida convertirá a EE UU en una máquina de inflación a escala mundial, agravando las tensiones procedentes del alza de las materias primas.

Pero el dramatismo de su análisis es aún mayor cuando pronostica que el rescate del sistema financiero no resistirá porque no hay suficiente dinero fresco. Por el contrario, estima que persistirá la contracción del crédito y el desplome del valor de los pisos, que desembocará en un "gigantesco rescate inmobiliario que costará a los contribuyentes estadounidenses un billón de dólares o más". ¿Y quién se atreverá a comprar esa nueva deuda con los tipos de interés por los suelos y un dólar más devaluado que nunca?, se pregunta.

La respuesta: "El próximo año habrá un aumento masivo de las quiebras corporativas en EE UU, aun cuando muchas empresas llegaron a la recesión con balances sólidos. Las finanzas estatales y municipales están aún en peores condiciones. Ante la caída de ingresos, decenas de municipios en EE UU podrían quebrar".

Stephen Roach también tiene su apodo. Le llaman el eterno bajista (perennial bear) por sus previsiones fatalistas. Considera que estamos viviendo las consecuencias de la segunda burbuja en siete años, tras la crisis que tuvo lugar entre 2000 y 2001 con el desplome de los valores tecnológicos, provocando un colapso financiero que representaba al 13% del producto interior bruto (PIB). Pero señala que la actual crisis es mucho más grave porque combina dos burbujas, la hipotecaria y la crediticia, que afectan simultáneamente a la construcción y al consumo, que representan el 78% del PIB de EE UU, un peso seis veces mayor que en la anterior crisis.

Roach estima que el recorte de los tipos en EE UU no bastará para ayudar a los consumidores que han visto caer el valor de sus propiedades y tienen difícil acceso al crédito. Y propone medidas fiscales de corte keynesiano que favorezcan las exportaciones e inversiones para renovar las anticuadas infraestructuras del país para salir de la recesión.

Apocalípticos o no, la inmensa mayoría de los expertos coincide en el hecho de que el sistema financiero no volverá a ser el de antes. Cuanto más profunda es una crisis, mayores cambios provoca. Pero hasta los neoliberales tienen claro que ya nada será igual. "No estoy seguro de que podamos ir tan lejos como para hablar del fin del capitalismo como lo conocemos. Pero es evidente que vamos hacia un mundo en el que la banca va a estar sujeta a una regulación mucho más restrictiva que la actual", explica desde Washington Desmond Lachman, economista de cabecera de la American Enterprise Institute, un influyente think tank neoconservador. "El peligro es que la reacción ante la crisis crediticia provoque un exceso de regulación en el sistema financiero, como sucedió tras los escándalos de WorldCom y Enron", añade, en una posición similar a la que ha adoptado recientemente el Instituto de Finanzas Internacionales, el gran lobby bancario.

El papel de los bancos centrales está siendo fundamental en la resolución de la crisis. Pero sus acciones son discutibles, hasta el punto de que muchos analistas los han puesto en el disparadero. Bernard Connolly, economista de la aseguradora AIG, podría llamarse también el analista antieuro, por su aversión a la moneda común europea, a la que responsabiliza de casi todos los males del Viejo Continente. Ahora vuelve a la carga, al punto de que ha señalado que si la Fed, aunque con medidas no siempre acertadas, trata de evitar la crisis financiera, la misión del Banco Central Europeo (BCE) parece ser la de provocarla. Su teoría tiene como base que la Unión Económica y Monetaria (UEM) se fundó sobre una economía y un marco alemán sobrevalorados, financiados por el resto de países y respaldados por el BCE mediante tipos de interés artificialmente bajos para la conveniencia del conjunto de la UEM.

Esa combinación generó un boom económico en muchos países que tenía como base el sobreendeudamiento de familias y empresas gracias a la sobreexposición crediticia de bancos e inversores, a menudo basado en la ilusoria seguridad de un inflado precio de la vivienda. Muchos de esos países acumularon enormes déficit y deberán restaurar ahora su competitividad. Pero, como están atrapados en la UEM, sólo pueden hacerlo mediante un ajuste del mercado laboral: desempleo y reducciones salariales. En cadena, esas altas tasas de paro y la caída de los precios y salarios harían que las deudas que han contraído familias y negocios fueran impagables; es decir, el caos. Sobre España, Connolly tiene peores augurios que las brujas de Macbeth: "España se dispone a afrontar la más calamitosa de todas las circunstancias: un ciclo de recesión, deflación y caída general de todo el sector privado".

Es de esperar que Connolly y el resto de los apocalípticos yerren. Porque lo peor que le puede pasar al atribulado propietario en apuros no es colgar el cartel de "se vende" en el balcón de casa, sino que el cartel lo herede el banco que le concedió la hipoteca. Del destino de ese cartel depende, tal vez, el futuro de la economía, en España y en el resto del mundo.

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dissabte, abril 12, 2008

Documental Rebelión Radio Bemba

En Venezuela, durante el Golpe de Estado de 2002, los medios públicos fueron cerrados. Las televisiones privadas apoyaron a las fuerzas golpistas. Solo los medios comunitarios y alternativos dieron información independiente durante esos días de violencia. Pero en medio del caos la gente se expresó y comunicó a través de teléfonos móviles, internet, pintadas, cacerolazos y motoristas. Esta es la rebelión de la radio bemba. Una producción de Venezolana de Televisión, dirigida por David Segarra junto a la cooperativa Altermedia.

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dijous, abril 03, 2008

Documental Camino a Guantánamo


Un excepcional documental dramatitzat sobre els joves anglopaquistanesos que van acabar empresonats al camp de concentració de Guantánamo. En la pràctica és una pel·lícula amb la estructura, i els recursos, de la ficció. Però els actors que protagonitzen la pel·lícula documental són els auténtics joves que van tindre que sofrir aquell infern. Dirigida per Michael Winterbottom.

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Documental GITMO (En anglés)


Documental de la productora Atmo sobre el camp de concentració de Guantánamo. Imprescindible!

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Trailer de Sacrificio: ¿Quien traicionó al Che?



Una breu mostra d'un dels més innovadors i contundents documentals fets als últims anys. Dirigit per Tarek Saleh i Erik Gandini, els joves realitzadors de la productora sueca Atmo.

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dimarts, abril 01, 2008

Entrevista amb la directora del documental La Revolución no será transmitida



Una vella entrevista de la televisió cubana amb Kim Bartley, realitzadora irlandesa que va codirigir el mític documental The revolution will not be televised.

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diumenge, març 30, 2008

Entrevista a Gonzalo Gómez de Aporrea.org


www.Tu.tv

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Marxa de rebuig a la manipulació mediàtica a Caracas